Dolor en el parto. ¿Qué puedo hacer?

El dolor en el parto: una guía, no un enemigo

El parto es una de las experiencias más transformadoras en la vida de una mujer. Es un proceso intenso y profundo, tanto a nivel físico como emocional. El cuerpo experimenta cambios significativos para facilitar el viaje del bebé. Dentro de esta vivencia, el dolor siempre se ha sido visto con temor. Las mujeres han asociado el dolor en el parto con daño, con sufrimiento extremo, con peligro, y por ello, es algo que debe ser evitado a toda costa. Pero qué pasaría si en el nacimiento lo miráramos desde otro lugar:

      • ¿Sabías que no todas las mujeres perciben el dolor de la misma forma?
      • ¿Y que existe un porcentaje de mujeres que durante el parto no han experimentado dolor?
      • ¿Sabías que el miedo al dolor puede desencadenar una cascada que incremente su intensidad?

En este articulo me gustaría ayudarte a cambiar tu punto de vista sobre el dolor, pues cuando entendemos su función desde una mirada fisiológica, podemos verlo como lo que realmente es: Una guía, no un enemigo.

El papel del miedo en la percepción del dolor.

 

La percepción del dolor no solo es física, también está influenciada por nuestras emociones y creencias.

El neurocientífico David S. Butler explica: “El valor amenazante del dolor contribuye directamente a la experiencia dolorosa y dar información sobre lo que realmente está sucediendo puede reducir su percepción de amenaza.”

Es decir, si durante el proceso de nacimiento percibimos al dolor como una amenaza, nuestro cerebro como garante de nuestra supervivencia, va a preparar a nuestro cuerpo activando el sistema de alerta que nos prepara para la huida y el ataque. Dentro de nuestro cerebro el encargado de prepararnos ante un peligro es el sistema nervioso simpático. Él es el que va a orquestar los cambios internos necesarios para que podamos reaccionar ante situaciones de estrés o peligro, bien sea una amenaza real o imaginaria. De este modo el cuerpo:

        • Liberará hormonas como la adrenalina
        • Aumentará nuestras ritmo cardiaco y respiratorio
        • Se liberará energía
        • Se producirán cambios en el flujo sanguíneo, priorizándose los sistemas que más nos pueden ayudar en la huida, o en la lucha, como el sistema cardiaco o el sistema muscular que recibirá más aporte sanguíneo, especialmente en las extremidades, pues gracias a ellas podremos correr o defendernos.
        • Se reducirá la actividad del sistema digestivo.

Qué necesita nuestro cuerpo para dar a luz.

Si pensamos en el momento del parto, nos daremos cuenta de que ningún mamífero daría a luz si creyera que un peligro inminente va a suceder. Los animales buscan un espacio de seguridad que garantice la supervivencia de su descendencia. Por ello, para que el sistema nervioso active en el cuerpo los cambios internos necesarios, necesita tener la certeza de que el entorno es seguro. Desde ese estado de calma y seguridad se van a producir:

        • Una la cascada hormonal esencial orquestada por la liberación progresiva de oxitocina.
        • El útero va a recibir la sangre que necesita.
        • Se activan las contracciones uterinas.
        • Los tejidos se van a ir modificando y el espacio se va a ir abriendo.
        • El cuerpo se va a ir moviendo buscando aquellas posiciones que faciliten la progresión del parto.
        • La frecuencia, duración e intensidad de las contracciones va a aumentar. Esa progresión hará que se intensifique la sensación de dolor, esto favorecerá la liberación de endorfinas que se comportarán como un analgésico natural muy potente que a su vez nos ayudará a transitar las olas uterinas.

Revisando nuestras creencias sobre el dolor.

Es importante entender el papel de la mente y las emociones en la percepción del dolor es clave. La forma en que experimentamos el dolor no depende solo de lo físico, sino también de nuestras emociones y creencias. El miedo, la ansiedad y la tensión pueden amplificar la sensación de dolor, ya que como hemos visto, ante el peligro, se activa el sistema nervioso simpático que aumentan la producción de adrenalina, una hormona que inhibe la secreción de oxitocina, que puede ralentizar el parto haciéndolo más difícil.

En términos fisiológicos, la experiencia de dolor que el cuerpo puede experimentar durante un parto a pesar de poder ser muy intensa no es equiparable con el dolor producido por una enfermedad, una crisis aguda o una fractura.  Si fuera así, el dolor no desaparecería tras el nacimiento. Si cambiamos nuestra visión podemos ver que el dolor se comporta como una guía para el cuerpo. Si nos relacionamos con él, desde la aceptación, la calma. Si respiramos esa experiencia, si la atravesamos, el dolor lejos de ser el enemigo puede convertirse en un buen aliado, gracias a él nos moveremos, gracias a él resoplaremos, cambiaremos de posición…

Es importante aclarar que, en un parto no intervenido la progresión nos va a facilitar la adaptación física y emocional. Las sensaciones que se experimentan en un proceso de parto en el que la mujer recibe oxitocina externa pueden ser muy diferentes y pueden conducir a otra experiencia mucho más difícil de gestionar

Desde aquí te animamos a resignificar las creencias en torno al dolor en el parto, a entender que es una experiencia subjetiva diferente en cada mujer, en cada parto, que esta experiencia puede formar parte del proceso de parto pero que tiene una función importante que cumplir.

Existen recursos no farmacológicos que te pueden ayudar a gestionar ese proceso con serenidad y calma. Voy a nombrar alguno de ellos:

        • La respiración consciente.
        • Las técnicas de hipnoparto: Relajaciones, afirmaciones positivas y visualizaciones.
        • El Movimiento consciente y ejercicios de escucha interna
        • El contacto y el masaje, el calor, el uso de TENS…

En nuestro curso online «Abrazando mi maternidad», te ayudamos a cambiar tu visión del parto y compartimos contigo herramientas como la respiración, la movilidad y las técnicas de hipnoparto para que puedas afrontar el parto desde el amor y la calma . Si quieres un acompañamiento presencial e individual, no dudes en escribirnos.

Hay muchos profesionales que desde distintos ámbitos te pueden acompañar en este camino, busca al profesional que más conecte contigo.

Paloma de Andrés

Paloma de Andrés

Fisioterapeuta especializada en Suelo Pélvico

 

Acompaño a mujeres en la prevención y el tratamiento desde una visión holística y humanizada.

Terapia pélvica, Terapia miofascial, Movimiento presente, conciencia y respiración.

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